Seis jóvenes contra Europa
16 diciembre 2020
Por Carlos Pagura cpagura@ambito.com.ar
: una demanda por el cambio climático que puede hacer historia
Tienen entre 8 y 21 años y denuncian la inactividad para combatir el calentamiento global. Por primera vez, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos aceptó analizar una demanda contra un conjunto de países.
Desde arriba a la izq.: Catarina, Cláudia, Martim, Mariana, Sofia y André - GLAN
La demanda de seis jóvenes portugueses contra 33 estados europeos por su inactividad para combatir el calentamiento global puede marcar una nueva etapa en la lucha contra el cambio climático: por primera vez, una corte internacional analizará la petición, lo que podría dar inicio a un proceso sin antecedentes. Todo comenzó con los frecuentes incendios forestales que se registran en Portugal desde hace varios años…
“Siempre me preocupó el cambio climático. Sin embargo, fue en
2017, con los mortíferos incendios forestales que estallaron en mí país
cuando me di cuenta de que había que hacer algo”, recordó Cláudia Duarte en diálogo con Ámbito. Entonces se asesoró legalmente con la ONG británica Global Legal Action Network (GLAN) y se trazaron un plan junto con otros adolescentes con las mismas expectativas. “Queríamos actuar y ellos tenían buenas ideas… y así comenzamos el caso”.
Con solo 21 años, Cláudia, oriunda de la pequeña ciudad de Leiria, es
la mayor del grupo, que integra junto a Catarina (20), Martim (17),
Sofia (15), André (12) y la pequeña Mariana (8).
“El
activismo juvenil es extremadamente importante y creo que cada uno de
nosotros debería luchar contra el cambio climático de la forma que
consideremos apropiada. Este caso es nuestra forma de hacer precisamente
eso”, afirmó.
El caso se centra en las emisiones de
gases de efecto invernadero por parte de 33 países y su inactividad para
combatir el calentamiento global. Hasta ahora, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH),
con sede en la ciudad francesa de Estrasburgo, rechazaba estas
presentaciones porque se ocupaba de las demandas dirigidas contra un
solo Estado. Pero ahora dijo que la examinará "en forma prioritaria".

La demanda involucra a los los Estados miembros de la UE (Austria,
Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Alemania, Grecia, Dinamarca,
Estonia, Finlandia, Francia, Croacia, Hungría, Irlanda, Italia,
Lituania, Luxemburgo, Letonia, Malta , Países Bajos, Polonia, Portugal,
Rumania, República Eslovaca, Eslovenia, España y Suecia), así como
Noruega, Rusia, Suiza, Turquía, Ucrania y Reino Unido. Cláudia cree que
los gobiernos son conscientes de la crisis medioambiental, “pero acciones como esta son necesarias para alentar a estos países a cambiar realmente sus leyes y políticas”.
Los
litigantes los acusan de no respetar los compromisos asumidos en 2015
en el Acuerdo de París: “Lo que les pedimos es que sigan las
recomendaciones de los científicos que demuestran la urgente necesidad
de reducir las emisiones de carbono”. El objetivo no es económico, sino
buscar una decisión legalmente vinculante que les exija tomar medidas urgentes.
Aunque la decisión del tribunal de examinar esta solicitud
"prioritariamente" no significa que vaya a lograr el éxito final, la ONG
GLAN señaló que "dado que la gran mayoría de casos presentados ante el
tribunal de Estrasburgo no alcanzan a esta etapa, la decisión marca un
avance importante hacia un eventual proceso capital sobre cambio
climático”. Cuando se presenta una demanda, el Tribunal debe primero
decidir si es "admisible" antes de proceder a decidir sobre sus
"méritos". Ocasionalmente, la Corte combina las etapas de admisibilidad y
fondo del caso y determina ambas juntas. Dada la urgencia asociada al
cambio climático, el trato prioritario podría acelerar los tiempos.
Para
la joven portuguesa, de todos modos, los resultados se verán en el
futuro: “Espero que nuestra acción inspire a otros niños y jóvenes
porque somos las principales víctimas de los efectos del cambio
climático. Nuestra salud depende de la salud del medio ambiente donde
vivimos y sabemos que los desastres naturales y las olas de calor
matarán a más y más personas, por lo que es urgente actuar ahora”.
“Si el tribunal decide a nuestro favor, otros podrán continuar y
emprender acciones legales en sus países sobre la base del
reconocimiento del tribunal de las responsabilidades de esos gobiernos”, razonó.
Pese
a todo, Cláudia es optimista sobre el futuro. “Creo que todavía hay
esperanza. Miro a mi alrededor, veo a todos estos niños y jóvenes que
están preocupados por el cambio climático, que intentan hacer todo lo
posible para cambiar el curso de la historia y creo firmemente que los
gobiernos escucharán cada vez más sus voces”.
Desde arriba a la izq.: Catarina, Cláudia, Martim, Mariana, Sofia y André - GLAN
La demanda de seis jóvenes portugueses contra 33 estados europeos por su inactividad para combatir el calentamiento global puede marcar una nueva etapa en la lucha contra el cambio climático: por primera vez, una corte internacional analizará la petición, lo que podría dar inicio a un proceso sin antecedentes. Todo comenzó con los frecuentes incendios forestales que se registran en Portugal desde hace varios años…
“Siempre me preocupó el cambio climático. Sin embargo, fue en 2017, con los mortíferos incendios forestales que estallaron en mí país cuando me di cuenta de que había que hacer algo”, recordó Cláudia Duarte en diálogo con Ámbito. Entonces se asesoró legalmente con la ONG británica Global Legal Action Network (GLAN) y se trazaron un plan junto con otros adolescentes con las mismas expectativas. “Queríamos actuar y ellos tenían buenas ideas… y así comenzamos el caso”. Con solo 21 años, Cláudia, oriunda de la pequeña ciudad de Leiria, es la mayor del grupo, que integra junto a Catarina (20), Martim (17), Sofia (15), André (12) y la pequeña Mariana (8).
“El activismo juvenil es extremadamente importante y creo que cada uno de nosotros debería luchar contra el cambio climático de la forma que consideremos apropiada. Este caso es nuestra forma de hacer precisamente eso”, afirmó.
El caso se centra en las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de 33 países y su inactividad para combatir el calentamiento global. Hasta ahora, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), con sede en la ciudad francesa de Estrasburgo, rechazaba estas presentaciones porque se ocupaba de las demandas dirigidas contra un solo Estado. Pero ahora dijo que la examinará "en forma prioritaria".

La demanda involucra a los los Estados miembros de la UE (Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Alemania, Grecia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Croacia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Luxemburgo, Letonia, Malta , Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumania, República Eslovaca, Eslovenia, España y Suecia), así como Noruega, Rusia, Suiza, Turquía, Ucrania y Reino Unido. Cláudia cree que los gobiernos son conscientes de la crisis medioambiental, “pero acciones como esta son necesarias para alentar a estos países a cambiar realmente sus leyes y políticas”.
Los litigantes los acusan de no respetar los compromisos asumidos en 2015 en el Acuerdo de París: “Lo que les pedimos es que sigan las recomendaciones de los científicos que demuestran la urgente necesidad de reducir las emisiones de carbono”. El objetivo no es económico, sino buscar una decisión legalmente vinculante que les exija tomar medidas urgentes.
Aunque la decisión del tribunal de examinar esta solicitud "prioritariamente" no significa que vaya a lograr el éxito final, la ONG GLAN señaló que "dado que la gran mayoría de casos presentados ante el tribunal de Estrasburgo no alcanzan a esta etapa, la decisión marca un avance importante hacia un eventual proceso capital sobre cambio climático”. Cuando se presenta una demanda, el Tribunal debe primero decidir si es "admisible" antes de proceder a decidir sobre sus "méritos". Ocasionalmente, la Corte combina las etapas de admisibilidad y fondo del caso y determina ambas juntas. Dada la urgencia asociada al cambio climático, el trato prioritario podría acelerar los tiempos.
Para la joven portuguesa, de todos modos, los resultados se verán en el futuro: “Espero que nuestra acción inspire a otros niños y jóvenes porque somos las principales víctimas de los efectos del cambio climático. Nuestra salud depende de la salud del medio ambiente donde vivimos y sabemos que los desastres naturales y las olas de calor matarán a más y más personas, por lo que es urgente actuar ahora”.
“Si el tribunal decide a nuestro favor, otros podrán continuar y emprender acciones legales en sus países sobre la base del reconocimiento del tribunal de las responsabilidades de esos gobiernos”, razonó.
Pese a todo, Cláudia es optimista sobre el futuro. “Creo que todavía hay esperanza. Miro a mi alrededor, veo a todos estos niños y jóvenes que están preocupados por el cambio climático, que intentan hacer todo lo posible para cambiar el curso de la historia y creo firmemente que los gobiernos escucharán cada vez más sus voces”.

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