¿PARA QUÉ SUBIR AGUA DEL RÍO PARANÁ?
Pablo Sigismondi - Geógrafo
Resulta un absurdo geográfico que, mientras el río Ctalamochita o Tercero lleva sus aguas desde Córdoba hacia el río Paraná, se pretenda construir un acueducto de 380km de longitud para traer agua del río Paraná a Córdoba. No sólo pagaremos una obra irracional y descabellada, sino que deberemos asumir el costo energético -permanente- de elevarla 380 metros y de purificarla de los sedimentos barrosos que arrastra el Paraná a través de los aportes de los afluentes como el Bermejo; además de la contaminación antrópica de su cuenca.
Hay alternativas: sanear los lagos eutrofizados de los diques San Roque y Los Molinos; captar agua del mismo río Ctalamochita aguas abajo de la central hidroeléctrica de Piedras Moras, que está a sólo 80 km de distancia de la planta potabilizadora de Bower y con muy poca diferencia de altitud. Además en ese lugar el agua del Ctalamuchita no presenta sedimentos, tras atravesar seis diques en su cuenca. Otra alternativa sería transportarla hasta el ya existente canal (a cielo abierto) que arranca en la central Los Molinos II, entubándolo para evitar pérdidas y contaminación con agrotóxicos. También se podría tomar agua directamente del río Anizacate en el Puente Canal, construyendo un azud y elevándola pocas decenas de metros hasta el mismo canal de Los Molinos. Esto nos permitiría ampliar la capacidad de la planta potabilizadora de Bower de manera sustancial, utilizando con racionalidad los recursos existentes.
El costo del acueducto presupuestado oficialmente en 440.000.000 de dólares conlleva daños sociomedioambientales de magnitud. Además, esta obra que se pretende no tiene estudios de impacto ambiental ni social. Hoy más que nunca es prioritario salvar y cuidar los pocos ecosistemas que quedan. ¿HASTA CUÁNDO VAN A SEGUIR ENDEUDÁNDONOS PARA DESTRUIRNOS?
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